
Labios desgarrados, besos desenfrenados
Ardor de tus heridas, amor que me da vida
Pasión descontrolada, noche de luna inventada
Sangre de tus lamentos, duda de tus tormentos
Cartel de pare en la esquina de tus sueños
Atardeceres de los que me hago dueño
Frutillas en tu piel, amores en un hotel
Corazones que se incineran, recuerdos que condenan
Marea que trae penas, mañanas que nunca llegan
Boca que me excita, lengua que me incita
Tu intimidad siempre en llamas, que me endiabla en esa cama
El roce de tu cuerpo fogoso me hace fluir de gozo
Me convierto en tu color
Me entrevero con tu olor
Me empalaga tu sabor
Y al final, queda el dolor


