domingo, 30 de mayo de 2010

V.I.T.R.I.O.L.

"Visita Interiora Terras Retificatur Invenies Ocultum Lapidum"
("Visita el interior de la tierra y rectificando encontrarás la piedra oculta")

Soñando con tu Luz, en la oscuridad de la noche, te oí llegar.
Con tres golpes en el vidrio de la sala, te hiciste sentir e interrumpiste mis sueños.
Todos dormían, nadie parecía haberse alterado con el golpeteo, sólo yo. Sentí miedo de ir a ver si allí estabas, quién eras, por qué llegabas.
Con un poco de valor decidí ir a mirar. Me moví sigilosamente. Arrastré conmigo la manta para que me cubriera más que del frío, del temor que me invadía. Con pasos tímidos me acerqué a la puerta de entrada.
No me animé a hablar, a preguntar.
Arrimé mi ojo a la cerradura con el fin de descubrir tu presencia del otro lado.
Nada. La oscuridad era casi absoluta.
Retiré mi ojo de allí y di un paso atrás. Supuse que no había luz en la casa, que nos habíamos quedado en penumbras.
Sin embargo, el ruido del motor del refrigerador me anunció lo contrario. Volví a acercarme a la puerta. Miré de nuevo y otra vez oscuridad.
Aún temerosa, me acerqué a la ventana y, con una precaución de espía, corrí la cortina, esperando encontrarme con tu rostro, con tu forma, con tu luz. Algo que me indicara que estabas allí. Lo único que pude distinguir fueron dos vehículos estacionados en la casa vecina.
Tratando de convencerme que sin dudas el ruido había provenido de allí, me retiré lentamente.
No había dado ni dos pasos cuando escuché unas voces. Agudicé mi oído. Se trataba de la televisión encendida en la habitación de uno de mis niños. No entendía por qué estaba encendida, si mi marido la había apagado antes de dormir. Otra vez volvió a invadirme el miedo a lo desconocido. Otra vez avancé. Al llegar a su dormitorio, la luz del artefacto tampoco era distinguible. Entre oscuridad y sonidos apagué la TV y entonces el silencio se apoderó de la casa.
Ya no estabas. Te habías ido.
Comencé a flotar, como si no existiera una fuerza de atracción hacia esta tierra, como si la gravedad se hubiera visto alterada.
Me dirigí a mi cama en esa nube invisible, un poco desilusionada de no verte, de no haber llegado a tiempo para encontrarte, pero tratando de refugiarme, segura de que ya nada alteraría mis sueños.
Habité el cuerpo que allí había quedado.
Poco tardé en dormirme. Y menos aún en volver a soñar con tu Luz.
Algo despertó mi cuerpo. Entonces, lo entendí todo.
Entendí que no eras más que yo quien allí había estado, que no debía buscarte fuera de mí, sino dentro.
Que los ojos sólo me sirven para ver la realidad. Y mi alma, para ver aquello que tanto deseo descubrir.

jueves, 20 de mayo de 2010

DESPECHADA


Sácame de esta tortura,
de este lugar de locura.
Quítame la venda que tengo,
desnúdame de este atuendo.

No me dejes sentir dolor,
ayúdame, por favor.
Libérame de esta pena,
permíteme sentir plena.

Quiero dormirme en tus brazos,
despertarme en tu regazo.
Necesito vivir el amor,
ya no quiero sentir temor.

Acaríciame mientras descanso,
siempre serás mi remanso.
Estés donde estés, amado,
contigo todo es apasionado.

Dame vida, dame sueños,
déjame sentirte dueño.
Dame sexo, dame placer,
a tu lado vuelvo a nacer.

Una vez y otra más,
no quiero que pares jamás.
Desliza tus dedos, muerde mi boca,
penétrame, vuélveme loca.

Grita, gime, muévete, goza,
hazme sentir una diosa.
Escúchame, siente, disfruta,
déjame ser tu prostituta.

Sube, baja, muévete, llega,
tócame, rózame, siente mi entrega.
Toma mi cuerpo, elévalo al cielo,
hazlo tu altar, tu cáliz, tu desvelo.

Ahora descansa, toma aire, respira ...
ya llegó el tiempo de la mentira.
Dime que me amas, que sin mi no existirías,
total, después de mañana, serán nuevos días.

No importa si vuelves en tres horas o en cinco,
yo te esperaré como siempre, con ahínco.
Hasta pronto, querido. ¡Ah! y no te sorprendas,
si tu mujer encuentra manchas de rouge en tus prendas.

lunes, 17 de mayo de 2010

MIS DIALOGOS INTERNOS (I)

- Dale, levantate
- Uf, tengo modorra, no tengo ganas ...
- No te pregunté si tenías ganas, te dije que te levantes
- Mirá, estoy cansada de que me mandes y me digas lo que tengo que hacer
- Es que si no te lo digo yo, ¿quién te lo va a decir?
- ¡Nadie! ¿No pensaste en la opción de que NADIE me diga lo que tengo que hacer?
- Aaah, si, claro, ¡vos siempre tan independiente!
- Ojalá pudiera ser tan independiente y hacer lo que se me diera la gana
- Por eso mismo. Vos siempre necesitás que alguien te diga lo que tenés que hacer
- Bueno, pero hoy resulta que no tengo ganas
- Y a mi no me importa si tenés ganas o no. Te levantás y punto. No podés seguir ahí tirada, revolcándote en la tristeza, como si fueran amantes. ¡Por favor! ¡Sabés perfectamente que en lo cotidiano ustedes no se llevan nada bien! Haceme el favor y olvidate de una vez de la frasecita "pobrecita yo", que ni siquiera te creés. Dale, levantate que hay un montón de cosas por hacer.
- Pero qué cosita caprichosa sos, ¿eh? Sigo insistiendo, ¡NO TENGO GANAS! ¿Es tan grave que un día quiera tomármelo libre? ¿Que un día quiera disfrutar de MI? Y sí, si hoy es un día para estar tirada, si es un día para que venga el llanto, la risa, o el sueño ¿no es posible darle espacio también a que surjan? ¿Tan grave es que me tome el día libre?
- Bueno, no voy a analizar la gravedad del asunto. Eso lo dejo para cuando decidan llevarte al psicólogo. Pero sí sé cual es la realidad y lo cierto es que no podés, querida. Hay demasiadas cosas por atender ... si vivieras en otra parte las cosas serían diferentes.
- Está bien, está bien. Con tal de que me dejes de hinchar, me levanto. Eso sí te pido, dejame un rato sola. Ya vas a ver que en un ratito todo vuelve a la normalidad. Andá tranquila. Andá nomás. Más tarde nos vemos.

A todo esto, mi conciencia se queda tranquila -aunque alerta, porque nunca confía del todo-, pensando que una vez más le ganó a mi voluntad. Sin embargo, mi voluntad sabe que a ella nadie le gana, que ni aunque la invada mi locura da el brazo a torcer. Y sí, al final actúa y termino levantándome, ordenando mi casa y un rato después vistiéndome con ropa linda para salir rauda y veloz al encuentro con mi amiga. PARECE que mi conciencia salió triunfante. De hecho, parece que la viera ahí, en un rincón, con una sonrisa amplia y cruzada de brazos. Pero no. Lo cierto es que tomo conciencia para tener voluntad. Otras veces, voluntad para tener conciencia. Mi vida no tendría sentido sin ninguna de ellas. Necesito de ambas para poder vivir ...

jueves, 6 de mayo de 2010

VENITE Y SEGUIME

Dale, seguime, venite a mi lado,
sabés que aquí tu deseo es colmado.

Soñemos juntos esta aventura,
que en este lugar nada nos apresura.

Vivamos los dos esta vida encantada,
en donde los besos son mermelada.

Bebamos juntos la miel de esta fuente
y saltemos de la mano desde el puente.

Hagámonos uno en cuerpo y alma,
que sólo así estaremos en calma.

Rompamos estructuras y metodologías,
hagamos nuevas genealogías.

Contemos uno, dos o un millón,
lleguemos al infinito de un tirón.

Toquemos el cielo, la luna y el mar,
y que esto sea de nunca acabar.

Dale, seguime, quedate a mi lado.
Subite y venite en tu caballo alado.

Dale, seguime, no te pierdas en las estrellas,
que sin vos no sé el camino para llegar a ellas.

Dale, venite, y ojalá nunca despierte.
Porque entonces mi sueño nos otorgó la muerte.

miércoles, 5 de mayo de 2010

DESNUDA


Una sonrisa permanente,
una tristeza intermitente.
Un puñado de temores,
un alma llena de amores.

Obsesiva sin retorno,
enamorada de su entorno.
A veces queja pasajera
y otras tantas luz compañera.

Eterna y empecinada aprendiz
que trata de ser feliz.
Jardinera de su hiedra,
pulidora de su piedra.

Miedosa, audaz, atrevida,
pasional y divertida.
La que calla por opción,
la que habla con corazón.

Alguien que quiere que la vida
no le pase inadvertida.
Y aunque le provoque temblores
prefiere los sinsabores.

Emotiva y muy llorona
también algo rezongona,
Deja de lado la rigidez
y comparte su desnudez.