jueves, 2 de junio de 2011

ERRANTE




Me habita la incertidumbre,
el querer saber o decir,
el miedo a lo desconocido,
y a lo conocido también.
Me habita el derecho y el sin derecho,
la vida,
la muerte.
Me habita la responsabilidad,
el desafío constante,
la conciencia aniquilante.

Salgo de los roles
y me inserto en mí,
en vos,
en el árbol,
en el pájaro,
en el perro que pasa.
Me quedo dormida
y otro mundo me alcanza.

Despierto cansada,
con ganas de nada.
Me levanto, me apuro,
otra vez los indeseados me acechan.
Pero esta vez
los reconozco,
no les permito que entren,
les cierro la puerta en la cara.

Vuelvo a vos,
al árbol,
al pájaro,
al perro que pasa.
Tampoco es eso.
No es ni uno ni otro.
Mientras tanto, el tiempo pasa.

Entonces, por arte de magia,
la luz llega y me alcanza.
Entiendo de qué se trataba.
Sólo era yo
en lo mundano,
en lo efímero,
en lo profano.
Sólo yo,
siempre buscando lo mismo,
bregando por mi corazón en calma.

5 comentarios:

  1. No es que venga ahora a descubrirte. Pero este poema es muy logrado. Es como si lo hubieses trabajado toda tu vida. Es más, pareciera tu vida, o una precisa fotografía de vos.
    Es penetrante como un cuchillo, es circular, va de lo profundo a lo efímero. Parece una declaración de principios, un "desnudamiento" del cuerpo y el alma.
    Es encantador.

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  2. Es desmenuzamiento de la razón y el corazón.
    Gracias. Inspirador. O expirador, porque de lo que expiraste también de eso surgió.
    Beso!

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  3. ay, te maté! jaja. Perdón!
    fe de erratas: espirar!

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  4. Sensacional! (al menos p mi)... Que cosa con el miedo... habita en todas partes.... ya no me lo banco... y si lo expiramos?
    Lyou

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