jueves, 22 de julio de 2010

POCAS PULGAS


Yo debo ser tarada o algo por el estilo, no hay dudas (con perdón a los tarados y a los algos por el estilo).

Busco y urgo en el pasado, presente y futuro con el fin de lastimarme. Y lo peor de todo es que realmente lo logro. No sé cómo hago pero logro quitarme la sonrisa de los labios, anulo el esfuerzo que hace mi alma por hacerme sentir feliz, apago mi mirada y enlentezco los latidos de mi corazón. Parece que me molestara estar bien. De verdad lo digo.

Debo tener un problema psicológico, más aún que me niego a hacer terapia. Y vayan mis disculpas a todos mis psicólogos amigos. No es que no confíe en ustedes, pero cada vez que he ido, he tirado la plata. Al final me autoanalizo y me doy de alta cuando se me da la gana. Yo no sé si es que los piscólogos quedan sorprendidos ante tal insolencia pero todos coincidieron que estaba bien y que ya no necesitaba seguir concurriendo (o también quizás se alegraban por quitarse a un ser tan cambiante de encima -"¡vaya con su locura a otra parte!"-).

También he notado que tengo un problemita de confianza. No es que no confíe, ¿eh?. No, no. El problema es completamente lo contrario, es que confío de más. Y vuelvo a confiar. Y vuelvo a confiar. Sí, eso que estás pensando. Una tarada. Que conste que lo dije al principio.

Y, finalmente, como para reafirmar mi taradez, un día me enojo, al otro perdono y vuelvo a enojarme y vuelvo a perdonar (o a olvidar, o a reconstruir, o a empezar).

Entonces, ahí me sobreviene la angustia. Y por ahí que se me da por llorar. O gritar. O bailar. O meditar. O hacer nada de nada, alienarme con lo que tenga a mano (generalmente la compu, aunque a veces también puede ser la TV) y olvidarme de que existe el mundo. Por un rato va bien. Puede ser un rato corto o largo. Inclusive puede llegar a durar días. Pero indefectiblmente, tarde o temprano me cae la ficha. Entonces llega el momento en que no tengo más remedio que ponerme a pensar, a encarar, a enfrentar la realidad. Y lo cierto es que le venía huyendo porque me molestaba mucho afrontarla. Pero bueno, es eso o estar al borde del precipicio y, como ahí ya estuve alguna que otra vez, decidí que no quiero volver.

Por suerte, tengo gente que me cuida y me sostiene. Algunos más, otros menos, pero ahí están. Y yo les agradezco infitamente que así sea, porque no se imaginan de la cantidad de porrazos que me han evitado.

Mañana será otro día, dicen. Quizás es hora de irse a dormir, dejar el enojo de lado y esperar que las horas traigan un amanecer más tranquilo. Antes todo era más fácil, hasta vivir en la luna o irse a un rato a ella le daba a una la tranquilidad de retirarse cuando se le diera la gana. Ahora, ya ni eso. No importa, mañana será otro día, dicen. Dejémoslo llegar, a ver qué pasa ...

7 comentarios:

  1. Ay Mage, si parece que lo hubiese escrito yoooo!!!! me hiciste reír y sentir sumamente identificada, aunque TV miro poco y nada pero en lo demás: todo. Y sí, hoy ya es otro día. Te quiero mucho Mage !!!!!!

    ResponderEliminar
  2. Mage linda de mi alma, te regalo este fragmento sobre un poema que encontre en internet Aprendi a Vivir apesar de las Espinas:

    ¿Te han quedado espinas?
    ¡No las traigas arrastrando!
    Porque seguirán pinchándote cada día hasta no dejarte vivir.
    Hay espinas que puedes sacudirte echándoselas en las manos a Dios.
    Hay heridas de espinas que puedes curar si sabes perdonar de veras.
    Pero hay heridas que no podrás curar con todo el amor de este mundo.

    ¡Pues, olvídate de que existen!

    ¡Quita el cristal de aumento que pones encima de tus desdichas!
    Muévete, grita, llora, respira profundo y trata de ser feliz!!!

    Mage estas VIVA y tienes el AMOR de los tuyos. La vida es muy corta y debemos disfrutarla, te ves linda cuando sonries!

    ResponderEliminar
  3. Lo bueno es ésto que hiciste: mirarte al espejo, llenarte de injurias y aprender...no repetir las historias!

    ResponderEliminar
  4. Yo, tarada o algo por el estilo te perdono. Sabés que la clasificación que hiciste es transitoria...el nuevo día la va a cambiar.

    Besos

    ResponderEliminar
  5. Esta bueno igual q te enojes con vos un poco...q puedas ver todo desde otro lado q tb existe en tu vida... y quien sabe tal vez los mejores caminos se inicien ahí... o puedas andar el mismo.. pero con otro cuidado...
    Linda TU. Tarad@s o algo así... somos un poco tod@s. Besossss

    ResponderEliminar
  6. He aquí otra tarada o algo así que a pesar de todo tiene la confianza de que siempre vuelve a amanecer y el próximo día puede tener otra cara... y yo también.

    ResponderEliminar
  7. Maia: tampoco soy de mirar mucha TV. No me asombra para nada que te sientas así!! :)

    Lili: Qué lindo que te pasaste por aqui!!! Gracias linda por tus palabras. Eres una luchadora incansable y siempre tienes palabras adecuadas. Gracias por estar siempre ahí.

    Pulga: no es muy fácil eso de no repetir historias. Trato de aplicarlo, pero ...

    Palu: seee, a veces cambia, otras es el mismo perro pero con distinto collar (y no me refiero a tu Perro)

    Ana: Eso intento, andar con más cuidado. A veces igual se me dispara el chip

    Eli: Qué alegría verte por aquí también a ti. Hacía mucho que no sabía de vos. Esta vez me asusté, porque al otro día y al otro y al otro, seguí con la misma cara. Pero por suerte, como el Fénix, empecé a resurgir.

    Besazos para todos!

    ResponderEliminar