domingo, 14 de febrero de 2010

ENTRE MI CASA Y MI ALMA (MI OTRA CASA)


Hoy estuve pensando en varias cosas.

Por ser San Valentín, en el amor, por ejemplo. Y pensaba que todos tenemos algo que celebrar. Porque todos amamos a alguien o a algo. Todos nos enamoramos en algún momento del día. O de la semana. O, para ir más lejos, en el mes.

No sólo necesitamos enamorarnos de un hombre o una mujer. También nos podemos enamorar de un animal desvalido, de un mimo que nos hace nuestro gato o de la ternura con que nos mira nuestro perro. Nos podemos enamorar de la risa de un niño, del abrazo de un hermano, de la caricia de una madre o de la palabra de un padre. Nos podemos enamorar del sol que sale todos los días, de la luna, de las estrellas, de la brisa en la mañana, de las olas que golpean en las rocas, de la lluvia de verano, de sentir los pies descalzos sobre el césped.

Por suerte, siempre encontramos de qué enamorarnos. Por suerte, siempre tenemos la posibilidad de vivir el amor.

También estuve pensando en los secretos. En que todos guardamos algo en nuestro interior. Guardamos secretos con nuestros hijos, parejas, amigos, hermanos, familia. Tal vez sean secretos diferentes y algunos sin importancia, pero si todos se juntaran y comentaran, quedaríamos desnudos y despojados de nuestra intimidad. Y creo que es por eso que siempre nos guardamos algo, como para evitar que alguien, quien quiera que sea, nos conozca completamente, con nuestras virtudes y miserias.

Y estuve pensando en los sueños y realidades. Pensaba que hay gente a la que le gusta soñar despierta y otras que no pueden vivir sin concretarlos. Me incluyo en este último grupo, por eso mis sueños siempre son tangibles o, a lo sumo, cuando sueño con algo que sé que me costará mucho concretar, ya de arranque no le pongo demasiada emoción al asunto. La verdad es que me gustaría a veces poder soñar un poco más. Quiero decir, me gustaría soñar con imposibles y vivir en algunos momentos en ese sueño, disfrutando y siendo feliz. Pero no puedo. Siempre termino frustrada. Bendito aquel que puede realizarlo.

En definitiva, estuve pensando mucho para la hora del día en que estamos. Más aún teniendo en cuenta que mientras pensaba tendía las camas, cocinaba, colgaba la ropa y ordenaba un placard.

Entonces me di cuenta que es posible aprovechar el tiempo para conectarnos con nosotros mismos. Que si bien me encanta meditar y tomarme mis ratos libres, también es importante escucharnos siempre, aún cuando estamos ocupados en otras cosas.

Sólo se trata de hacer sinapsis entre nuestra mente y el alma y prestar atención a lo que tienen que decir. A veces nos podemos encontrar con verdades que ni nosotros mismos aún somos capaces de conocer. "Estar con los ojos bien abiertos". Eso es lo que importa. ESO es lo que ME importa, porque siempre, pero siempre, habrá cosas nuevas por descubrir.

2 comentarios:

  1. Estar con los ojos abiertos y hacerse preguntas siempres, dos frases con las que me quedo de dos blogueras que leo.
    Muy bueno que hayas compartido tus pensamientos del día.

    ResponderEliminar
  2. Magelucha, me sumo a tus reflexiones y las comparto totalmente. El enamorarse es algo maravilloso, y a veces cuando el motivo de ese amor es tan sencillo como mirar un atardecer ...nos damos cuenta de la riqueza infinita que nos baña a diario. Los secretos son un tema aparte: fascinantes , traicioneros y necesarios. Los sueños deben acompañarnos las 24 horas, son fundamentales para nuestro optimismo. En fin , tomaste un estante de tu ropero y ordenaste un monton de pensamientos, perfectamente cada uno en su lugar.
    un besote

    ResponderEliminar